
Es un comportamiento común en muchos perros y gatos el comer pasto de vez en cuando. Si bien puede parecer extraño o preocupante, comer pasto es un hábito que muchos animales adoptan, y en su mayoría no es motivo de alarma. Sin embargo, existen diversas razones por las que los animales pueden hacerlo, y entender este comportamiento puede ayudar a los dueños de mascotas a determinar si es algo natural o si podría estar relacionado con algún problema de salud.
A continuación, exploramos por qué las mascotas comen pasto y cómo debes manejar este comportamiento.
1. Comportamiento Natural y Común
En la naturaleza, los ancestros de nuestros perros y gatos solían ser carnívoros, pero también podían consumir vegetales y plantas como parte de su dieta. Por lo tanto, el comer pasto puede ser un comportamiento natural y hereditario. En el caso de los perros y gatos domesticados, este comportamiento se mantiene intacto, incluso si no tienen una necesidad nutricional directa de pasto.
En algunos casos, el comer pasto puede ser simplemente una curiosidad o una actividad exploratoria que les llama la atención.
2. Aliviar Malestares Digestivos
Una de las razones más comunes por las que los perros y gatos comen pasto es para aliviar malestares estomacales o problemas digestivos. Los animales pueden comer pasto para inducir el vómito y eliminar algo que les está causando incomodidad en el tracto digestivo. Este comportamiento es más frecuente si están experimentando indigestión, náuseas o si han ingerido algo que no pueden digerir, como objetos no comestibles o alimentos en mal estado.
- Vómito inducido por el pasto: Comer pasto puede causar que el animal vomite, lo que puede ayudarle a eliminar cualquier sustancia que esté irritando su estómago.
3. Satisfacer Necesidades Nutricionales
Aunque no es un comportamiento completamente comprendido, algunas teorías sugieren que los perros y gatos pueden comer pasto para suplir carencias nutricionales. Las plantas contienen ciertos nutrientes, como fibra, que pueden ayudar a mejorar la digestión, regular el tránsito intestinal y actuar como una especie de limpieza interna para el sistema digestivo. Además, algunas plantas pueden contener minerales y nutrientes que el animal siente que necesita.
- Fibra en el pasto: El pasto puede ayudar a algunos perros, especialmente los que tienen problemas digestivos o estreñimiento, al mejorar el tránsito intestinal y fomentar la evacuación regular.
4. Aliviar el Estrés o el Aburrimiento
El comportamiento de comer pasto también puede estar relacionado con el estrés o el aburrimiento. Los animales, especialmente los perros, pueden recurrir al pasto como una forma de auto-calmante cuando se sienten ansiosos o aburridos. Este comportamiento también puede verse más en perros que pasan mucho tiempo solos o que no reciben suficiente estimulación mental y física.
- Comportamiento compulsivo: Algunos perros desarrollan el hábito de comer pasto de manera compulsiva, especialmente si están bajo estrés o no reciben suficiente atención o ejercicio.
5. Comportamiento Instintivo
El comer pasto también puede ser un comportamiento instintivo que no necesariamente tiene una razón específica más allá de un impulso natural. Los perros y gatos pueden encontrar el pasto atractivo simplemente porque es parte de su ambiente y les interesa.
6. ¿Es Peligroso Comer Pasto?
En la mayoría de los casos, comer pasto no es peligroso para las mascotas, pero hay algunas precauciones a tener en cuenta:
- Pesticidas y productos químicos: Si tu mascota come pasto de áreas tratadas con pesticidas o fertilizantes, esto puede ser muy perjudicial para su salud. Asegúrate de que el pasto que comen esté libre de productos tóxicos.
- Plantas tóxicas: Algunas plantas comunes en jardines o áreas exteriores pueden ser venenosas para los animales. Asegúrate de que el pasto que tu mascota consume no esté cerca de plantas potencialmente peligrosas, como la hiedra venenosa, el muérdago o la adelfa.
- Vómitos frecuentes: Si tu mascota está vomitando frecuentemente después de comer pasto o mostrando signos de malestar estomacal persistente, puede ser un indicio de que hay algo más serio, como una infección o enfermedad subyacente. En estos casos, es mejor consultar al veterinario.
7. ¿Qué Hacer Si Mi Mascota Come Pasto?
Si tu mascota come pasto ocasionalmente y no presenta ningún síntoma preocupante, generalmente no hay razón para alarmarse. Sin embargo, si el comportamiento se vuelve excesivo o está acompañado de otros signos como vómitos, diarrea, pérdida de apetito, o letargo, puede ser un indicio de que algo más está ocurriendo y deberías llevar a tu mascota al veterinario para un chequeo.
Si el comer pasto es una preocupación constante o parece estar relacionado con el aburrimiento o la ansiedad, aquí hay algunas recomendaciones:
- Proporciona más ejercicio y estimulación: Asegúrate de que tu mascota esté recibiendo suficiente actividad física, juegos interactivos y tiempo de calidad contigo. Esto puede reducir el estrés y la ansiedad que puede llevar a comer pasto.
- Ofrece alternativas más saludables: Si sospechas que tu mascota necesita más fibra o nutrientes, asegúrate de que su dieta esté equilibrada y adecuada para su edad, raza y condición de salud. Consulta con tu veterinario si es necesario añadir suplementos o cambios a su dieta.
- Evita el acceso a pastos peligrosos: Si tienes acceso a áreas exteriores donde tu mascota come pasto, asegúrate de que no haya plantas tóxicas o productos químicos en el ambiente.
Conclusión
Comer pasto es un comportamiento común en perros y gatos y, en la mayoría de los casos, no es algo preocupante. Las razones detrás de este comportamiento pueden variar, desde la necesidad de aliviar molestias digestivas hasta la simple curiosidad o aburrimiento. Sin embargo, si este comportamiento se vuelve excesivo o se acompaña de otros síntomas preocupantes, es importante consultar con un veterinario para asegurarse de que no haya un problema de salud subyacente.
Recuerda siempre monitorear a tu mascota para asegurarte de que no esté comiendo pasto tratado con productos químicos o plantas tóxicas. En general, si tu mascota disfruta de un poco de pasto de vez en cuando, no es un motivo de preocupación, siempre y cuando no haya efectos secundarios negativos.




